Lo de Jorge Azcón no es un comentario sin más. Ni lo tuyo una mirada sin más o una broma sin más o una tontería dicha al aire sin más. Sin más, quizá, lo será para quien lo hace. Porque desde quien lo vive, nada de eso es ocasional, aislado ni neutro. Es una constante que te mina y te desgasta, es una lluvia fina de malestar que condiciona la manera en que te miras y estás en el mundo
Errejón. Monedero. Salazar. Bautista. Todos los casos revelan la falta de vigilancia activa y de mecanismos eficaces dentro de los partidos políticos, todos muestran que es más fácil señalar al contrario que mirarse a uno mismo. Mientras, las cuestionadas, las señaladas, hagan lo que hagan, son las mujeres que deciden hablar
Es indudable que el PSOE es una formación en la que militan muchas feministas, y muchas han llegado a su estructura. Entonces, ¿hacen caso en el PSOE a las que dan la batalla interna para que no sucedan cosas así, a las que sacan las peleas incómodas y hacen la autocrítica que nadie quiere oír o solo presumen de feminismo?
Denuncia, nos dicen. Habla. No te calles. Pero, ¿qué pasa después de que hablemos?, ¿qué pasa después de la queja, de acudir a las instituciones?
La nueva propuesta de prestación por fallecimiento y por cuidados paliativos deja fuera cualquier relación que no esté dentro de la consanguinidad o de las parejas certificadas por un matrimonio o un registro
Los testimonios de hasta nueve personas muestran que este tipo de comportamientos tuvo lugar al menos entre el 2000 y la actualidad. Se trata de un catedrático emérito de la Universitat de Barcelona, el tercer autor más citado en el campo de la Sociología en España y conferenciante habitual sobre violencia de género y acoso sexual
El pacto patriarcal remite a esa manera, no siempre explícita ni reconocida, en la que los hombres aceptan y reproducen valores y códigos de conducta que incluye el silencio o el asentimiento ante el comportamiento de otros hombres o participar de formas tradicionales de confraternización masculina, como la prostitución
Hoy hablo de otro “no debería pasar, pero pasa”: las administraciones públicas no deberían contribuir a reproducir la cultura de la violación, pero estamos asistiendo a un caso escandaloso con la actuación de la Xunta de Galicia frente a la investigación por agresión sexual al que hasta hace una semana era uno de sus conselleiros. No debería pasar, pero pasa.
Quienes se muestran ante el mundo como adalides de la libertad de expresión promueven, paradójicamente, la idea de que feministas, colectivos LGTBI, minorías o cualquier persona que señalan costumbres rancias se sobrepasan… en su libertad de expresión
Sería difícil encontrar a una mujer que considere que quitar la ropa del tendedero es un gesto romántico hacia su pareja. Son tareas de cuidados cotidianas imprescindibles para vivir que socialmente seguimos interiorizando como propias de las mujeres. Tanto que hay a quien le parece que si ellos se encargan de esos trabajos están haciendo algo extraordinario, un gesto que les honra, una actitud que hay que agradecer



