Insisto porque hay que insistir, es desalentadora y emética la insensibilización ante el asesinato sistémico de mujeres a manos de hombres, de sus parejas y exparejas. La reiteración de los casos no despierta una alarma sostenida, de hecho, parece que despierta justo todo lo contrario, una especie de fatiga por saturación
Al hablar de cualquier influencer misógino no basta con etiquetarle a él y a sus seguidores como personas deplorables, que es lo fácil. Deberíamos mirar más allá y preguntarnos por qué son tan populares
En tiempos de “malismo” uno puede llevarse más de 6 millones de euros en comisiones por traer material sanitario “inflando artificialmente” el precio de los contratos, durante los peores días del confinamiento, cuando tantos otros ofrecían ayuda teniendo muy poco, y decir, sin pudor, que “es lo normal”



