Es dramático comprobar cómo se sigue maltratando a mujeres trabajadoras por ejercer responsablemente su labor o por enfermar en un mundo que está hecho para enfermarnos.
La mayor parte de las agresiones sexuales hacia menores de edad son cometidas por un hombre mayor de edad muy cercano a la víctima, y hasta en el 32% de los casos ese hombre es el padre biológico, tal como indican desde la Fundación ANAR



