Noam Chomsky (Estados Unidos, 1928) es uno de los pensadores más populares e irreverentes del mundo. A sus noventa y tres años, sigue cultivando su pedigrí de antisistema y se mantiene en forma: consulta la prensa cada mañana y atiende a periodistas y estudiantes de todo el mundo mientras el buzón de su casa de Arizona se colapsa con nuevas solicitudes. Recibe a Ethic cuando ya han pasado 200 días desde que la Rusia de Putin emprendiera una devastadora guerra contra Ucrania.

Decirle adiós a la política es renunciar, perder y renunciar a otra cosa que no sea seguir perdiendo: es, también, rendirle pleitesía a la inercia. Y para gobernar hacen falta voluntades capaces de ir mucho más allá de la inercia.