Hace falta valor y ser corto de miras para cancelar un proyecto ya aprobado y financiado por las Instituciones Europeas como es Women’s Legacy, cuyo objetivo principal es incluir en los libros de texto la aportación de las mujeres a la cultura universal. Y hace falta también cierta dosis de hipocresía para poner como excusa un error de forma  e impedir que salga adelante este monumental trabajo de investigación que sin duda tiene  interés general. Es una lástima que el PP no haya rectificado esta decisión y en su lugar haya apartado a su ideóloga valenciana Ana López Navajas con excusas de mal pagador. Y digo esto porque los que gobiernan deberían saber que la cultura es un derecho, un derecho constitucional al servicio de los ciudadanos y no al servicio de los partidos.

Con demasiada frecuencia,  se le olvida a los gobernantes de uno y otro lado que el objetivo primero y último de  la política, de la buena política, es el bien común, por encima de cualquier ideología. Política de estado, no de partido. Y no lo digo yo, lo decía Artistóteles, pero conviene recordarlo porque lo que estamos viviendo no corresponde a una política que defienda derechos y libertades, como aprendí en mi educación democrática, ni tampoco a la defensa de ese articulo de la constitución que dice sin lugar a error que “los poderes públicos promoverán y tutelarán el acceso a la cultura a la que todos tienen derecho”. No, muy al contrario, con esta decisión se nos priva de un proyecto ya consolidado, en pleno crecimiento y con varios países europeos involucrados en él.

Cancelar este proyecto educativo y pedagógico que es Women’s Legacy,  no solo es un error garrafal por su enorme valor cultural y económico, cuyos fondos recibidos, además  se tendrán que devolver con penalización, es también un jarro de agua fría a las mujeres (otro más), a los ciudadanos y por supuesto un agravio a la persona de la brillante profesora Ana López Navajas y a las instituciones europeas que lo han aprobado, avalado y financiado.

Women’s Legacy es un regalo, no solo para los habitantes de la Comunidad Valenciana, sino para los ciudadanos de todo el territorio español, de la Unión Europea y de la cultura en general. Y es de justicia que una cultura que se llama Universal incluya la aportación de las mujeres a las ciencias y a las letra. Es de cajón.

Una joya no se tira al mar, no se desprecia , no se cancela. Su brillo nos hace brillar a todos y su interrupción  nos hace a todos un poco más ignorantes y pequeños. La cultura es más que un derecho, es un motor de cambio  y transformación positiva para la sociedad.

Defender el proyecto Women’s Legacy no es solo defender los derechos fundamentales a la educación, la cultura y la igualdad, es también una cuestión de dignidad. Y por eso, su cancelación ha provocando un movimiento de solidaridad imparable con una fuerza superior a la que tenía, con la convicción de que es necesaria su implementación en las aulas porque es una cuestión de justicia y de interés general.

La solidaridad de personas individuales, hombres y mujeres y el apoyo de más de un centenar de asociaciones han abierto la puerta a la sólida esperanza de continuación de Women’s Legacy, un proyecto que no cesará, y que se irá expadiendo de forma inevitable, por la enorme importancia que tiene y por el respeto que merece conocer la verdadera contribución de las mujeres a la cultura y a la historia Universal.

Lupe Bohorques es profesora titular de Derechos Humanos y escritora.

Artículo publicado en valenciaplaza el 06-06-2024