Viajar no es difícil, lo difícil es atreverse a habitar la extrañeza. Visitamos países y paisajes, calles y templos, construcciones sostenidas por un andamiaje de conceptos y una urdimbre de deseos: en todo lo que miramos anidan símbolos. No basta pasear los lugares, hay que pensarlos

Hace falta valor y ser corto de miras para cancelar un proyecto ya aprobado y financiado por las Instituciones Europeas como es Women’s Legacy, cuyo objetivo principal es incluir en los libros de texto la aportación de las mujeres a la cultura universal.

No son ni las nueve de la mañana en València y el traqueteo de las ruedas de las maletas sobre los adoquines ya funciona como despertador. Este penetrante ruido parece alterar a una horda de ciclistas sobre bicicletas de alquiler que se dirige al cauce del río Turia. Avanzan sin criterio ni cuidado alguno, dejando por el camino una estela de vecinos enfadados tras ellos. Esta escena es más que habitual en muchos barrios de València tales como el Carmen, Ruzafa y hasta el Cabanyal, todos ellos, y otros tantos, están viviendo en sus propias calles las consecuencias del turismo de masas que -por falta de regularización- está empezando a parecer “más bien una invasión”

.