Ponente: Enrique Lanuza, Licenciado en Ciencias Biológicas por la Universitat de València (1993), con Premio Extraordinario de Licenciatura
Conferencia enmarcada dentro del Seminario “¿El cerebro al descubierto? Lo que la neurociencia nos enseña”.
El cerebro es el órgano que controla el comportamiento de los animales, y a pesar de que nos han enseñado que somos animales racionales, nuestro comportamiento está mucho más influenciado por nuestras emociones del que nos pensamos. En nuestra vida diaria buscamos estímulos placientes (comer cuando tenemos hambre, el sabor dulce, el sexo, …) y huimos de aquellas situaciones que nos resultan aversivas. Desde este punto de vista, no nos diferenciamos demasiado otras especies animales. De hecho, el plano arquitectónico del cerebro se encuentra muy conservado a lo largo de la evolución de los vertebrados, y podemos identificar el mismo patrón de organización en anfibios, reptiles, aves y mamíferos. En cuanto al funcionamiento, también los mecanismos que permiten la transmisión de información dentro de los circuitos neurales son muy similares en humanos y otros animales. La información que detectan nuestros sentidos es transformada en impulsos eléctricos y transmitida mediante neurotransmisores químicos (dopamina, serotonina, glutamato, etc…), el que permite procesarla para elaborar una respuesta comportamental que optimice nuestras opciones de supervivencia y reproducción. Recientemente hemos desarrollado técnicas que nos permiten modular (o manipular) la actividad neural, como la estimulación cerebral eléctrica, magnética, con luz o con ultrasonidos, que representan retos éticos para los que socialmente quizás no estamos preparados.