La rapidez con la que se suceden los acontecimientos políticos nos sumerge cada día más en un mar de incertidumbre. Es imposible procesar la cantidad de información a la misma velocidad con la que se recibe, y menos aún, gestionar las emociones que esta nos genera. La lógica y lo previsible se esfuma, y los nuevos actores principales en el tablero global, como el presidente norteamericano Donald Trump, sus lacayos e imitadores, juegan con ello, manejando muy bien el lenguaje, los marcos y los tiempos.
El filósofo José Antonio Marina dedica su nuevo libro, ‘La vacuna contra la insensatez’ (Ariel), a analizar cómo podemos desarrollar defensas cognitivas frente a la manipulación, los errores y la desinformación
El ‘hermanamiento’ que transmite esa estrategia consigue hacer sentir a los hombres parte de algo más grande: ellos no tienen marchas de mujeres, pero tienen a sus ‘bro’ que les entienden y les prometen que velarán por ellos y sus familias. Da igual que luego las políticas vayan dirigidas justo a reforzar lo contrario: la ‘estrategia bro’ quizá no vaya tanto de ofrecer una coherencia intelectual como de hacer sentir a salvo
En California, los ciudadanos han votado mayoritariamente para que conductores y trabajadores esporádicos persistan como autónomos, sin vinculación de pensiones, salud o baja condicionada que afecte a sus contratistas
“Hacer imposible que los blancos y negros pobres creen una alianza de clase ha sido una constante en la historia de EEUU”, señala la autora de ‘White trash: los ignorados 400 años de historia de las clases sociales estadounidenses’



