Este trabajador del cementerio de O Porriño (Pontevedra), que carga en su mochila con más de tres mil entierros, habla de la necesidad de dignificar su oficio y de salud mental, de muertos sin identificar y de los dilemas de una profesión con estigma
Alba Carballal escribe sobre el «eterno retorno» de las catástrofes medioambientales en Galicia y la consiguiente desidia institucional: «A nadie por aquí le sorprenden ya las imágenes, mil veces vistas, de la gente corriente recogiendo residuos en las playas».



