El sistema impone unos cánones corporales basados en excepciones a costa de poner en el centro de la diana a las personas gordas.
Itziar se atrevió a hablar de que los cuerpos como el suyo también merecen estar en los escenarios, llevarse premios, ser las protagonistas, ligar, tener orgasmos, desnudarse, sentirse sexy, ponerse guapa



