La criminalización del periodismo, junto con legislaciones cada vez más restrictivas, que se escudan casi siempre en las políticas de seguridad nacional, erosionan el derecho a la información, incluso en las democracias.
De aquel encuentro han pasado la friolera de 45 años, pero nunca olvidaré cómo me ningunearon, me ignoraron y me tomaron el pelo por ser muy joven y mujer
El estado preocupante del periodismo tiene mucho que ver con el preocupante estado de la ciudadanía.



