La cobertura en la sanidad pública de la vitrificación, como promete la Xunta de Galicia, la hará accesible para mujeres que ahora no pueden permitírsela pero presentarla como política contra la baja natalidad parece contradictorio: “No va a la raíz del problema”, dice la investigadora Sara Lafuente
“Me odié durante mucho tiempo por haberla culpado hasta que comprendí que la precariedad de este sistema nos hace competir con personas a las que deberíamos acompañar”, reflexiona Antonio Maestre.
Los servicios de Medicina de Urgencias y Emergencias son el sostén del sistema sanitario nacional y la principal vía de acceso al mismo. Sus profesionales, sin embargo, reclaman que se les equipare en cuanto a reconocimiento, niveles de formación y situación laboral al resto de especialidades médicas para acabar con la precariedad que lleva décadas asolándoles.
Una temporera marroquí en la provincia de Huelva relata cómo hace unas semanas su empleador se negó a facilitarle atención médica a pesar de que llevaba varios días sufriendo hemorragias y dolor abdominal. En vez de recibir ayuda, fue despedida. Algunas de sus compañeras denuncian que su caso no es aislado.
Som pobres a causa de les diverses inestabilitats i incerteses que ens fan estar esgotades quasi sempre. Som la generació cansada. Addictes als ritmes productivistes i les exigències de les expectatives



