Julienne Baseke, Caddy Azduba y Émilie Katondolo, defensoras de los derechos humanos de República Democrática del Congo, se han visto forzadas a dejar su país por motivos de seguridad en los últimos días, tras la toma de la ciudad de Goma por parte del grupo armado M23. El país vive un punto álgido de un conflicto por el control de sus recursos naturales que dura ya más de dos décadas



