Viajar no es difícil, lo difícil es atreverse a habitar la extrañeza. Visitamos países y paisajes, calles y templos, construcciones sostenidas por un andamiaje de conceptos y una urdimbre de deseos: en todo lo que miramos anidan símbolos. No basta pasear los lugares, hay que pensarlos
No se puede de manera ingenua oponer la libertad al poder y al orden, porque sólo un orden justo puede asegurar una libertad respetable que no se confunda con la ley del más fuerte
Ahora se trata de volver a la naturaleza con la lección aprendida y dejar de machacarla; debemos permitirle que siga con su proceso de rehabilitación y demostrarle lo que queremos ser a partir de ahora: sus amigos



