Vivir en el centro de una ciudad como Barcelona, Málaga, Valencia o Madrid es muy excitante, pero está ocurriendo una transformación que las convirtiendo en parques temáticos al estilo Disneyland, con sus tópicos, sus estereotipos, sus tiendas temáticas y toda una serie de aspectos que recuerdan los espacios ideados por el querido Walt.
Cambios económicos, tecnológicos y sociales están modificando nuestra estructura social y nuestra concepción y uso del espacio público. La arquitectura hostil es un recurso creciente que decide “por nuestro bien” quién y para qué puede utilizar el espacio



